"Cuando la Hermandad tomó la decisión de volver a salir por las calle de Mairena con tres pasos, sólo pensó en sacar a prosecionar un pequeño y humilde "pasito", con una Cruz y dos escaleritas. Sin embargo, todos teníamos la ilusión de ir mejorándolo poco a poco. Así un año ponemos una cosa y otro año otra, y para el siguiente.... Por ello, la Junta Joven se comprometió y dedicó todos sus esfuerzos a mejorar nuestro "pasito", que lleva detrás a Cristo en su Santo Entierro, depositado en su Sagrado Sepulcro tras la celebración del descendimiento en la madrugada del Viernes al Sábado Santo, y que espera el Domingo su Triunfante Resurrección.
Comprometidos con esta misión, el "pasito" de la Cruz hizo sus primeras salidas procesionales con la antiquísima Cruz que fuera donada por nuestro paisano presbítero D. Manuel Navarro de Alba, Secretario de la Cámara y Gobierno del Arzobispado, los antiguos respiraderos y faldones de nuestro paso de Palio, y con faroles prestados por la hermandad del Stmo. Cristo de la Cárcel. Un año fue restaurada, pintada y dorada en sus nudos la Santa Cruz por Nuestro Hermano D. Antonio Jiménez León con la ayuda de todos los miembros de la que por aquel entonces era la Junta Joven. Otro año, por ese grupo de mujeres que siempre está presente, y a las que siempre todos les tendremos que estar eternamente agradecidos, fueron realizados los actuales faldones con respiraderos de malla dorada. También quien fue durante muchos años su capataz, D. Jaime García Galocha, donó su llamador. Más recientemente, se ha incorporado al "pasito", convirtiendolo en un auténtico Paso, la presencia de cuato hachones, y el Pelicano que al pie de la Cruz da el alimento de su propio cuerpo a sus hijos, completando así el escudo de Nuestra Hermandad. Asimismo, porta bajo el monte, la corona de espinas y los clavos que el Señor llevó hasta su Muerte en el Calvario".






